Sal Roca distribuye sal para nieve y sal para hielo, imprescindible en las temporadas más heladas del año. Cuando las temperaturas bajan y las heladas no se hacen esperar, no está demás tener un poco de sal debajo de la manga. Los caminos y carreteras congeladas fácilmente pueden guiar al desastre, las condiciones que enfrentamos bajo cero pueden causar desde pequeños a grandes incidentes, y además de muchas precauciones que podemos tomar para prevenir accidentes, la sal es siempre una opción primordial, ya que ayuda a descongelar en gran medida las superficies.

Curiosidades sobre las heladas

Podemos encontrar algunos pros y contras del uso de sal en las heladas que afectan nuestros vecindarios. Por un lado, encontramos que el reiterado uso de la sal en un ambiente en específico puede contribuir a acelerar la corrosión, afectando principalmente a la pintura en los avisos o señalizaciones. También puede ser corrosivo con las plantas y de la misma forma dañar a animales que dependan de este ecosistema. Puede cambiar la química y funcionamiento de todo un ecosistema, es por ello que su uso debe ser consciente y siempre teniendo en cuenta las consecuencias y cómo prevenirlas.

Por otro lado, el uso de sales para deshielo ayuda a prevenir gran cantidad de accidentes, yendo desde los resbalones en el porche de casa, hasta accidentes automovilístico, los cuales son muy propensos a ocurrir si no se toman las previsiones necesarias. La sal para deshielo es esencial para prevenir numerosos accidentes, ya sean pequeños o grandes, la sal ha demostrado prevenir más accidentes y desastres de los que puede causar.

Tipos de heladas

La idea que tenemos de una helada es básica, cuando todo a nuestro alrededor se congela, caminos, plantas, señales de tráfico… Las heladas ocurren cuando las temperaturas son inferiores a cero grados donde los líquidos se congelan, sobre cualquier superficie.

Esencialmente son tres tipos de heladas:

  1. Por advección. Estas heladas suelen tomar grandes regiones a un mismo tiempo, las temperaturas bajan en un vasto territorio, es el típico clima invernal. Ya que se presentan con días nublados y vientos fríos soplando a toda hora. Este tipo de helada pueden causar estragos en las plantas, en los caminos y en la vida cotidiana de las personas en el invierno.
  2. Por radiación. De manera sencilla podemos decir que estas heladas se producen con la pérdida de temperatura del suelo durante la noche. La ocasión para que se forme una helada por radiación se da en las noches sin viento y la baja superficie del suelo, donde el suelo absorbe las bajas temperaturas. Típicamente es conocida como escarcha.
  3. Por evaporación. Este tipo de helada se da cuando la lluvia o humedad sobre las superficies o vegetación se evapora, como resultado cada superficie termina cubierta de una capa de hielo formidable.

Cuando los tiempos invernales llegan, es aconsejable contar con nuestra buena dosis de sal roca, que nos ayuda a disminuir los estragos que dejan a su paso las heladas. Es innegable que la química de la sal puede echarnos una mano a la hora de prevenir accidentes.

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