Al hablar de la sal, lo habitual es pensar en la cocina. Sin embargo, sus usos van mucho más allá de la alimentación. Uno de ellos está relacionado con el tratamiento del agua y, en concreto, con el funcionamiento de los descalcificadores.

Estos equipos ayudan a reducir la dureza del agua mediante un proceso de intercambio iónico. Para que puedan seguir funcionando correctamente, necesitan realizar periódicamente una regeneración de las resinas, y es aquí donde entra en juego la sal.

Por eso, mantener un nivel adecuado de sal en el depósito es una de las tareas básicas para cuidar un descalcificador. 

¿Qué función tiene la sal en un descalcificador?

Antes de hablar de las señales que indican que puede faltar sal, conviene entender qué papel desempeña dentro del equipo.

El agua dura contiene una mayor concentración de minerales, principalmente calcio y magnesio. Cuando pasa por un descalcificador, entra en contacto con unas resinas que retienen estos minerales y permiten obtener un agua con menor dureza.

Con el uso, las resinas van perdiendo su capacidad para seguir reteniendo calcio y magnesio. Necesitan entonces regenerarse para recuperar su capacidad de intercambio. La sal se utiliza precisamente durante este proceso de regeneración.

Por eso, la sal no actúa simplemente como un producto que “quita la cal” del agua. Su función está relacionada con el mantenimiento de las resinas que hacen posible el proceso de descalcificación.

5 señales que indican que tu descalcificador necesita sal

Cuando el depósito se queda sin sal, el equipo puede dejar de realizar correctamente las regeneraciones y, con el tiempo, perder eficacia. Aquí tienes 5 señales evidentes de que debes actuar cuanto antes.

01. Vuelven a aparecer manchas de cal

Una de las primeras que podemos notar en casa es algo muy cotidiano: la aparición de manchas blancas en grifos, mamparas, duchas o fregaderos.

Si después de limpiar una superficie las marcas de cal vuelven a aparecer con rapidez, puede ser una señal de que el agua está llegando con una mayor cantidad de minerales de los esperados.

Esto no significa necesariamente que el problema sea la falta de sal. Puede haber otras causas relacionadas con el propio descalcificador, con su configuración o con el suministro de agua. Sin embargo, comprobar el nivel de sal es uno de los primeros pasos que podemos realizar.

Cuando el equipo funciona correctamente y dispone de la sal necesaria para sus ciclos de regeneración, debería mantener de forma más constante el nivel de descalcificación establecido.

02. El agua se siente diferente

Otra señal puede estar relacionada con las sensaciones que tenemos al utilizar el agua.

En una vivienda acostumbrada a utilizar agua descalcificada, algunos cambios pueden resultar perceptibles. Por ejemplo, podemos notar que el jabón o el champú hacen menos espuma, que la piel queda con una sensación diferente después de la ducha o que determinadas superficies presentan más residuos minerales.

De nuevo, no se trata de una prueba definitiva de que falte sal. La percepción del agua puede cambiar por diferentes motivos, pero si estos cambios aparecen al mismo tiempo que el depósito del descalcificador está bajo de sal, merece la pena revisarlo.

La ventaja de prestar atención a estas pequeñas señales es que permite detectar posibles problemas antes de que el equipo pase demasiado tiempo funcionando sin las condiciones necesarias.

03. El depósito de sal está prácticamente vacío

Esta es, evidentemente, la señal más directa. 

Si al revisar el descalcificador comprobamos que queda muy poca sal o que el depósito está vacío, es necesario reponerla siguiendo las indicaciones del fabricante.

Aunque pueda parecer algo demasiado obvio, es muy habitual olvidarse de revisar el nivel de sal. El descalcificador suele funcionar de manera automática y no requiere una atención diaria, por lo que podemos pasar semanas sin comprobar qué cantidad queda en el depósito.

Lo importante es no esperar a que se agote por completo para acordarnos de ella. Mantener un nivel adecuado permite que el equipo pueda realizar sus ciclos de regeneración cuando corresponda.

Además, la frecuencia con la que será necesario reponer la sal no es igual en todas las viviendas. Depende de factores como la dureza del agua, el consumo, el número de personas que utilizan el agua y la configuración del propio equipo.

04. El descalcificador empieza a consumir la sal de manera diferente

No solo debemos fijarnos en que haya sal, también es útil conocer aproximadamente cuánto consume nuestro descalcificador.

Si normalmente necesitamos reponer sal con una determinada frecuencia y, de repente, el consumo cambia de forma notable, conviene prestar atención.

Un consumo exageradamente rápido puede estar relacionado con la configuración del equipo, con la frecuencia de las regeneraciones o con otras cuestiones de funcionamiento. Por el contrario, que la sal apenas disminuya tampoco significa necesariamente que todo vaya bien.

05. El agua vuelve a presentar problemas relacionados con la dureza

La señal fundamental es, en realidad, que el agua vuelva a comportarse como agua dura.

La acumulación de cal puede empezar a hacerse más evidente en diferentes puntos de la vivienda. Grifos, duchas y electrodomésticos que utilizan agua caliente pueden mostrar nuevamente depósitos minerales, especialmente si el problema se mantiene durante un periodo prolongado.

También podemos encontrar más dificultades para mantener limpias determinadas superficies o notar que la cal vuelve a acumularse con mayor rapidez.

Cuando ocurre, comprobar la sal del descalcificador es una medida sencilla que podemos realizar antes de buscar causas más complejas. Si el nivel es correcto, entonces será conveniente revisar otros aspectos del equipo.

¿Qué ocurre si el descalcificador se queda sin sal?

El problema es que, al no disponer del elemento necesario para la regeneración, las resinas pueden ir perdiendo progresivamente su capacidad para realizar su función.

Como consecuencia, el agua llega a recuperar parte de su dureza y los problemas relacionados con la cal pueden volver a hacerse visibles.

Además, dejar que el descalcificador funcione durante demasiado tiempo sin la cantidad de sal necesaria no es una buena práctica de mantenimiento. Por eso, una comprobación periódica evita llegar a esta situación.

Un descalcificador puede funcionar de forma prácticamente automática durante mucho tiempo, pero eso no significa que podamos olvidarnos completamente de él.

Al final, mantener el nivel adecuado de sal es una de esas tareas de mantenimiento que consiguen que un descalcificador funcione correctamente y descubrir el problema cuando la cal ya ha vuelto a hacerse visible.

El lavavajillas es uno de esos electrodomésticos que usas casi a diario sin pensar demasiado en cómo funciona.

Colocas los platos, añades detergente y eliges el programa, sin más.

Sin embargo, para que el resultado sea bueno de verdad y funcione durante años, hay un elemento que no conviene olvidar: la sal para lavavajillas.

Casi todo el mundo sabe que existe, incluso que hay que rellenarla de vez en cuando, pero no está tan claro para qué sirve exactamente. No es extraño escuchar dudas como si realmente es necesaria, si limpia los platos o si se podría sustituir por sal normal.

La realidad es que la sal cumple una función muy concreta dentro del lavavajillas y tiene un papel esencial en la calidad del lavado.

¿La sal limpia los platos?

Lo primero que conviene aclarar es que no se utiliza para limpiar la vajilla. Esa tarea corresponde al detergente.

La sal actúa en otra parte del proceso: el tratamiento del agua que utiliza el aparato para lavar los platos. Y esto es importante porque no siempre tiene las mismas características en todas las localizaciones.

Hay lugares donde contiene una cantidad elevada de minerales, principalmente calcio y magnesio. A este tipo de agua se le conoce como agua dura. Cuando se utiliza agua dura en el lavavajillas, esos minerales que comentamos tienden a depositarse en los platos, en los vasos y también en el interior de la máquina.

El resultado es evidente y seguro que conoces: vasos con aspecto blanquecino, restos que parecen manchas después del lavado o una vajilla que pierde brillo con el tiempo después de varios lavados.

El papel de la sal dentro del lavavajillas

Antes de hablar de su “misión” y de por qué la sal es necesaria, es interesante ver qué ocurre dentro de la máquina cuando empieza el lavado. 

El agua que entra no siempre tiene las mismas características (como hemos comentado, depende mucho de la situación geográfica en la que estés) y, si contiene mucha cal, afecta tanto al resultado del lavado como al propio funcionamiento del electrodoméstico. Por eso los aparatos incorporan un sistema interno pensado para tratar esa agua antes de utilizarla.

El sistema que reduce la cal del agua

Los más modernos ya están preparados para este problema. Por eso incorporan un sistema descalcificador que reduce la dureza del agua antes de que se utilice durante el lavado.

Este sistema funciona gracias a una resina especial que retiene los minerales responsables de la cal. De este modo, el agua que llega a la vajilla es más suave y permite que el detergente actúe mejor. Pero para que esto siga funcionando correctamente necesita regenerarse periódicamente. Aquí es donde entra en juego la sal.

La función de la sal

Sirve para regenerar la resina del sistema descalcificador. 

Gracias a ella, la resina de la que hablamos es capaz de seguir capturando los minerales del agua y evitar que la cal llegue a los platos y vasos o se acumule dentro del electrodoméstico.

Es decir, que aunque no participe directamente en el lavado, su papel es esencial para que todo el proceso funcione bien. Sin sal, el sistema pierde eficacia y el agua vuelve a tener una dureza mayor.

¿Qué ocurre cuando el lavavajillas no tiene sal?

Cuando el depósito de sal se queda vacío, el lavavajillas sigue funcionando, pero el resultado va empeorando poco a poco. Muchas veces los primeros signos aparecen en la vajilla:

Vasos con manchas o aspecto opaco

Uno de los síntomas más habituales: dejan de salir como deben, completamente transparentes y, en vez de eso, aparece una capa blanquecina que suele estar relacionada con la acumulación de cal.

Menor eficacia del detergente

El detergente actúa mejor cuando el agua es más suave. Si el agua tiene mucha dureza, el resultado del lavado puede ser peor incluso utilizando el mismo programa y la misma cantidad de detergente.

Acumulación de cal en la máquina

Con el paso del tiempo, la cal se deposita en el interior del lavavajillas. Esto perjudica  a algunas piezas internas y hace que el electrodoméstico trabaje con menos eficiencia.

Por todo eso, mantener el nivel de sal adecuado no es solo fundamental para que  lo que lave salga mejor, sino que además contribuye a proteger el propio lavavajillas.

No es recomendable usar sal de cocina, ¿por qué?

Surge la duda: ¿podría utilizar sal normal en lugar de sal específica para lavavajillas?

Así, de primeras, puede parecer lo mismo, pero la realidad es que existen diferencias importantes.

La sal para lavavajillas está formada por cristales más gruesos y muy puros, pensados para disolverse de forma adecuada dentro del sistema descalcificador.

La sal de mesa, en cambio, suele contener aditivos como yodo o antiapelmazantes que no están pensados para el funcionamiento interno del aparato y, con el tiempo, afectan a su mecanismo. 

Por ese motivo, lo que recomendamos es utilizar siempre sal diseñada específicamente para este uso.

Dónde se pone la sal del lavavajillas

El depósito de sal suele encontrarse en la parte inferior del lavavajillas, debajo de la bandeja inferior donde se colocan los platos. Normalmente está cerrado con un tapón redondo que se desenrosca. Ahí es donde se introduce la sal. 

En muchos modelos actuales, además, existe un indicador luminoso que avisa cuando el nivel de sal es bajo y conviene rellenarlo.

Cada cuánto hay que rellenar la sal

La frecuencia depende de varios factores. 

No es lo mismo utilizar el lavavajillas todos los días que hacerlo solo de vez en cuando, y tampoco es igual la dureza del agua en todas las zonas.

Por eso, el depósito puede durar varias semanas o necesitar rellenarse con más frecuencia. En la práctica, lo más sencillo es fijarse en el aviso del propio electrodoméstico, que indica cuándo es necesario añadir más sal.

Aunque casi siempre pase desapercibida, la sal para lavavajillas cumple una función importante en cada lavado y es importante utilizar la adecuada para alargar la vida del aparato

lavavajillas funcionando

Un lavavajillas es un aliado que debes tener de tu lado, y recordar cuidarlo bien, porque su ayuda, en ocasiones, es impagable.

Mantenerlo en buen estado para conseguir un óptimo funcionamiento durante mucho tiempo, pasa por un cuidado de sus piezas, y seguir las instrucciones del fabricante, pero hay una cosa más que no se puede olvidar y que pasamos por alto: la sal, para que el agua no perjudique su funcionamiento.

¿Por qué es necesaria la sal para el lavavajillas?

Tan necesaria, que juega un papel fundamental en el proceso de lavado.

Como principal función tiene la de ablandar el agua dura, es decir, reducir el contenido de minerales como el calcio y el magnesio presentes en ella.

Cabe aclarar que el agua que llega a tu casa se clasifica en dos tipos: dura y blanda, según el contenido de minerales disueltos, principalmente, como te decimos, calcio y magnesio, y este tipo de agua, la dura, causa problemas, no solo en el lavavajillas, sino también en la vajilla y cristalería,

Aguas duras y blandas, ¿cuál es la diferencia?

La principal es la cantidad de esos minerales que contienen, que hace que sean más o menos perjudiciales para los aparatos por los que circulan.

Un agua se denomina dura cuando contiene altos niveles de minerales, que causan la acumulación de cal en las tuberías, electrodomésticos y superficies, afectando al rendimiento de los lavavajillas y resto de aparatos.

Por el contrario, se considera blanda cuando contiene una baja concentración de minerales, caso en el que es menos probable que cause acumulación de cal, indudablemente mejor para los electrodomésticos y para cualquier otra tarea de limpieza de superficies u objetos.

¿Cómo afecta el agua dura al lavavajillas?

No le hace nada bien, destacamos esos efectos negativos que debes considerar para evitar que ocurran en tu aparato:

Acumulación de cal

 Los minerales se precipitan, y forman depósitos de cal en las partes internas del lavavajillas, como las resistencias y los brazos rociadores, con eso se obstruye el flujo de agua, y se reduce la eficiencia de limpieza.

Manchas y residuos en la vajilla 

Deja manchas blancas y residuos en todo lo que metes en él, algo que afecta mucho a su apariencia, aunque lo estén, no dan esa imagen de platos y vasos limpios.

En tu vivienda ya es incómodo, pero más en el caso de los negocios de hostelería, donde debes evitar, con más razón, presentar a tus clientes la vajilla así.

Mayor consumo de energía 

La cal acumulada obliga al lavavajillas a trabajar más duro para calentar el agua y rociarla, esto, como te imaginarás, aumenta el consumo de energía y deriva en un mayor desgaste del electrodoméstico.

lavavajillas
Papel de la sal en el rendimiento del lavavajillas

Cuando se trata del rendimiento de un lavavajillas, la sal específica es una prioridad que se pasa por alto, pero su papel va más allá de simplemente ablandar el agua, contribuye desde a su funcionamiento, hasta cómo llega a ser de larga su vida útil.

Ablanda el agua

Su principal función.

Hay localidades donde el agua del grifo es dura, (contiene altos niveles de minerales como el calcio y el magnesio), entonces, mediante un proceso de intercambio iónico, reemplaza los iones de calcio y magnesio con iones de sodio, reduce la dureza del agua, fundamental para prevenir esos depósitos de cal en el interior del lavavajillas, de los que te hemos hablado.

Mejora de la eficiencia de limpieza

Reduce la eficacia de los detergentes, ya que los minerales presentes interactúan con sus componentes hasta disminuir su capacidad para limpiar y desinfectar.

Al ablandar el agua, la sal permite que el detergente realice una limpieza más profunda y efectiva, y que de ahí salga la vajilla limpia, sin manchas ni residuos.

Protege y mantiene el lavavajillas

Al evitar la acumulación de cal y otros minerales, se reduce el desgaste de las partes internas, lo que deriva en una menor necesidad de reparaciones, que a menudo son bastante costosas, y alarga su vida activa en tu cocina.

Impacta en el consumo de energía

Un lavavajillas que opera con agua blanda gracias al uso de sal, consume menos energía, eso es porque los elementos calefactores funcionan de manera más eficiente sin la obstrucción de depósitos minerales. 

Con eso consigues un lavavajillas que calienta el agua hasta la temperatura deseada más rápidamente, reduce el tiempo de lavado y, con ello, el consumo en cada ciclo.

Consejos para el uso de sal en el lavavajillas

Para asegurar que tu lavavajillas funcione de manera óptima, lo importante es tener claro los pasos que debes seguir y no olvidarte de hacerlo.

Uno de ellos es revisar regularmente el nivel de sal, asegura que el depósito esté tal y como indica el fabricante. 

Ajusta su descalcificador según la dureza del agua en tu localidad, con eso optimizas el uso de sal y mejoras el rendimiento del aparato.

Luego, utiliza sal de calidad, no uses sal de mesa ni otra que tengas en tu cocina, puede contener aditivos que dañan tu lavavajillas, necesitas una  especialmente diseñada para estos electrodomésticos.

Pero vamos un poco más allá: no todas las sales comercializadas son iguales, busca una específicamente diseñada para tu lavavajillas, como siempre, seguir los consejos de profesionales te asegura no cometer errores que terminan en averías.

añadir sal al lavavajillas

¿Qué tipo de sal usar?

No todas las sales son adecuadas, lo que nos lleva a lo fundamental de usar una diseñada para disolverse adecuadamente y sin aditivos que puedan dañar el aparato.

Esta sal tiene una textura más gruesa y está formulada para trabajar en el sistema de ablandamiento del agua del lavavajillas, algo con lo que no cuentan las sales de cocina.

¿Cuándo añadir sal a tu lavavajillas?

La frecuencia depende de la dureza del agua en tu localidad y del uso que des al electrodoméstico, aun así, hay unas pautas generales que puedes tener en cuenta:

Casi todos los lavavajillas ya cuentan con un indicador luminoso que te avisa en el momento en que el nivel de sal es bajo, préstale atención y rellena el depósito cuando sea necesario.

Como regla general, verifica el nivel de sal una vez al mes, luego si lo usas con frecuencia, es posible que tengas que añadir con más regularidad.

Por último, tras una limpieza profunda del lavavajillas o si has vaciado completamente el depósito de sal, en ambos casos, asegúrate de rellenarlo antes del próximo uso.

En Sal Roca hemos desarrollado distintos productos para conseguir el mejor resultado en la descalcificación del agua para tu lavavajillas, ponte en contacto con nosotros, para cualquier duda, te aconsejaremos para que tu lavavajillas trabaje como debe durante mucho tiempo.

La piel es el órgano más expuesto al exterior, y a multitud de condiciones que pueden dañarlo, por eso, necesita de cuidados que van desde una buena alimentación hasta tratamientos naturales para mantenerla sana durante toda nuestra vida.

La sal marina cuenta con unos beneficios, muy alejados de la cocina, que pueden mejorar tu salud, y en Sal de Roca queremos que los aproveches, con estos tratamientos naturales de los que te hablamos en el artículo.

Porque la sal marina, no solo añade gusto a nuestros platos.

Objetivo: proteger tu piel

El órgano más grande de nuestro cuerpo, que en un adulto puede llegar a los 2 m2 y 2,5 kg de peso, además de ser el único en contacto directo, y continuo, con el exterior.

Por eso mismo, necesita una protección y un cuidado especial, que la mantenga protegida de las condiciones a las que está expuesta, como el frío, el calor, el aire o las bacterias.

Los 10 cuidados diarios para la salud de tu piel

Una piel sana es señal de una buena salud, y su aspecto avisa de posibles enfermedades internas con su coloración y textura.

Es importante cuidarla cada día, adaptar unas sencillas costumbres para protegerla de las situaciones cotidianas.

1.- El mayor riesgo al que está sometida es la acción del sol sobre ella, una protección solar elevada evita, a la larga, la aparición de manchas antiestéticas que pueden derivar en enfermedades más graves

2.- A diario lavarla con agua tibia estimula la circulación y elimina toxinas, sin abusar de las temperaturas extremas que pueden ser demasiado agresivas.

3.- Utiliza un jabón o gel de baño suave, neutro, perfecto para todo tipo de piel, es hipoalergénico y no reseca.

En caso de que lo necesites, acude a un especialista para que te recomiende uno para tu tipo de piel.

4.- Usa toallas suaves para eliminar la humedad, con cuidado, sin movimientos demasiado agresivos que la van a perjudicar.

5.- No olvides la hidratación diaria con cremas adecuadas a tu tipo de piel, evitan enfermedades cutáneas que dan ese aspecto seco y agrietado.

6.- Debes tener en cuenta la temperatura exterior, una buena protección contra el frío la mantiene saludable, además de alejar de ti las enfermedades propias del invierno.

7.- Muy importante beber agua a diario, no solo es suficiente con la que contienen los alimentos, aportar a una hidratación desde el interior favorece la salud de tu piel.

8.- Una alimentación equilibrada, vital, puede evitar el envejecimiento prematuro y te vas a ver, y sentir, mucho más saludable.

9.- Cumplir con las horas de sueño que necesitas para tu descanso, a la vez, consigue que tengas un aspecto sano y luminoso cada mañana.

10.- Si no lo has hecho ya, debes dejar de fumar, tu piel lo nota, reduce el aporte de oxígeno y pueden aparecer manchas y arrugas prematuras.

La sal marina en los tratamientos para tu piel

La sal marina es una aliada para tu piel, su riqueza en yodo y calcio ayuda a mantener su equilibrio, pero, además, tiene otros “superpoderes” muy beneficiosos y que debes aprovechar.

Efecto exfoliante

El efecto exfoliante de la sal marina tiene muchos beneficios para nuestra piel.

Un tratamiento corporal en el que cuentes con ella estimula la circulación sanguínea, elimina restos de suciedad y células muertas, y devuelve los minerales (sodio y potasio) que pierdes durante el día.

Efectos antioxidante e hidratante

La sal de mar cuenta con una cantidad de vitaminas y minerales que ayudan mucho a las necesidades de tu piel, como el sodio, que mantiene hidratados los tejidos de las células.

Elimina las toxinas y absorbe impurezas danto a tu piel la luminosidad y frescura de una buena salud.

Mejora la circulación sanguínea

Los minerales de la sal marina mejoran la circulación, algo que favorece la reducción de hinchazón de tu cuerpo.

3 tratamientos estéticos de sal marina

Todos los beneficios que hemos visto, puedes aprovecharlos en tratamientos estéticos, ya sea como ayuda para tratar enfermedades, o solamente para sentirte bien, y ver cómo mejora el aspecto de tu piel después de cada uno.

01.-Baños de sal de mar

Mientras el agua caliente de un relajante baño abre los perros de tu piel, la presencia de sal favorece que se absorban los minerales que contiene.

Se emplea mucho en tratamientos de enfermedades como la artritis reumatoide o lesiones deportivas.

Favorece la eliminación de líquidos que retienes en rodillas, muslos y tobillos

Y no necesitas tener ninguna razón médica ni estética para darte uno, sencillamente aprovecha que relaja, y ayuda a eliminar tu nivel de estrés.

Baños de sal

02.-Masajes con aceites y piedras de sal del Himalaya

Se realiza con piedras de sal rosa del Himalaya, y, en ellos, tu piel nunca está en contacto con las manos del masajista, todos los efectos los producen las piedras de sal a lo largo de tu cuerpo.

Pueden ser piedras de sal a una temperatura templada, durante todo el masaje, o pueden alternarse frías y calientes.

La sal rosa del Himalaya cuenta con una gran cantidad de minerales que absorbe tu cuerpo durante el contacto con las piedras.

Ayuda en las lesiones deportivas por su efecto de reducción de la inflamación y de alivio del dolor

Consigues una eliminación de toxinas, una tonificación de la piel y una agradable sensación de relajación.

03.-Haloterapia

Consiste en respirar en un ambiente que simula las condiciones de una cueva saturada de partículas de sal.

Tienes multitud de beneficios, la mayor parte de ellos relativos a una mejora de las respiración y la limpieza de las vías respiratorias

Ayuda en tratamientos de este tipo de enfermedades y, mejora los efectos producidos por el tabaquismo.

Pero, además, cuenta con beneficios para tu piel, que se consiguen al estar en contacto directo con la sal, mejora de problemas cutáneos y dermatológicos, además de relajar y disminuir tu nivel de estrés.

 

Los beneficios de la sal no son solo para aprovecharlos en la cocina, sino también para mejorar la salud de nuestra piel con tratamientos que te ofrecen una serie de beneficios que notas en tu imagen, mucho más fresca y luminosa.

Pásate por nuestro blog, para leer acerca de estos y otros temas sobre la sal que, seguro, te van a interesar, además, te animamos a contactar con nosotros para cualquier consulta sobre los diferentes usos de la sal.

 

Cal en el agua - Sal Roca

La presencia de la cal en el agua de nuestras casas es algo que puede pasar desadvertido para muchos usuarios. Lo cierto es que es una consecuencia de las instalaciones de distribución de agua sanitaria. Lo que la mayoría de las personas sí que son conscientes son de las señales evidentes de su presencia, aunque no sepan que se trata de cal.

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