En la época de invierno, el estado se encarga de distribuir grandes toneladas de sal para disminuir el punto de congelación de la nieve, y cada propietario de casa también gusta de tener sal para cuidar el frente de su casa. La sal es un producto económico y fácil de usar; no presenta ningún riesgo mientras sea usada de forma responsable.

Camiones distribuyendo sal por las calles es una de las imágenes más frecuentes durante la época nevada. La venta de sal para nieve es muy importante y elevada en estas épocas frías del año, ya que su uso es la mejor forma de evitar accidentes.

¿Cuál es el efecto que tiene la sal sobre la nieve?

El uso de sal para las nevadas de invierno es popular en todos los países que pasan por esta temporada. Para entender su efecto en la nieve tenemos que apelar a la química. Como ya sabemos, el agua en temperaturas bajo cero se solidifica porque sus moléculas disminuyen velocidad y forman puentes de hidrógeno. Estos puentes se forman por moléculas de oxigeno e hidrógeno que, en temperaturas por encima de los 0° C, se mueven muy rápido y no tienen la fuerza necesaria para unirse; esto cambia cuando las temperaturas descienden y estás moléculas se mueve más lento, provocando que el agua llegue a su punto de congelación.

Grandes provisiones de Sal para las nevadas de invierno

En este proceso químico es donde intervienen los compuestos de la sal. La sal está formada por iones de cloro y sodio, los cuales, al estar en contacto con el agua, atraen unos a las moléculas de oxígeno y otros a las de hidrógeno. Este proceso rompe los puentes de hidrógeno y el agua no se congela y necesita de temperaturas muchos más bajas para poder solidificarse.

Importancia de la sal en invierno

Para el desarrollo normal de la vida urbana, el uso de la sal para despejar el paso de vehículos en carreteras y la circulación de peatones es imprescindible en el invierno. Su bajo costo y su fácil manipulación la convierten en la mejor opción como medida de asegurar el flujo de actividades urbanas en los meses nevados.

Aunque existen debates sobre su impacto ambiental, se asegura que mientras se use siguiendo el protocolo adecuado y no se suministre de forma irresponsable e insegura, el uso de sal para las nevadas de invierno sigue siendo la mejor opción, incluso en los países del norte de Europa que han puesto la pauta en cuestiones de cuidado ambiental.

Se recomienda usarla antes de que comience la nevada para un resultado más eficaz, aunque si no se toma la previsión necesaria, distribuirla después también funciona, solo que tardará un poco más de tiempo en lograr su cometido.

Mientras se discuten otras alternativas, por ahora la venta de sal para nieve es el gran negocio y la opción más accesible, tanto por el precio como por su manipulación que no conlleva ningún riesgo y la aplicación que es bastante sencilla.

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